La respiración bucal puede afectar a dientes, encías, mordida y equilibrio facial. Detectarla a tiempo ayuda a prevenir caries, inflamación de encías y alteraciones funcionales.
La ortodoncia no solo mejora la estética de la sonrisa. En muchos casos es fundamental para corregir la mordida, prevenir desgaste dental y proteger la salud bucodental a largo plazo.
Perder un diente no solo afecta a la estética. Descubre cómo influye en la mordida, el hueso y la salud bucodental, y por qué conviene tratarlo cuanto antes.
Algunos alimentos y bebidas pueden debilitar el esmalte dental y provocar sensibilidad o desgaste con el tiempo. Conocerlos y adoptar hábitos adecuados es clave para proteger tus dientes.
Durante la noche pueden aparecer hábitos como el bruxismo, la respiración bucal o la sequedad oral que afectan a dientes, encías y mandíbula. Detectarlos a tiempo ayuda a prevenir desgaste y molestias.

Masticar siempre por el mismo lado puede provocar desgaste dental desigual, molestias mandibulares y alteraciones en la mordida. Detectar este hábito a tiempo ayuda a prevenir problemas funcionales a largo plazo.
El tabaco no solo mancha los dientes: afecta la salud de las encías, favorece la enfermedad periodontal y reduce la respuesta a tratamientos.