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Muelas del juicio: problemas que pueden aparecer aunque no duelan

Las muelas del juicio pueden causar infecciones, caries ocultas o afectar al diente vecino incluso sin dolor. Detectar el problema a tiempo permite prevenir complicaciones futuras.
26 mayo, 2026

Las muelas del juicio no siempre generan síntomas inmediatos.

De hecho, muchas veces los problemas aparecen antes del dolor: falta de espacio, dificultad para erupcionar correctamente o acumulación de bacterias en zonas difíciles de limpiar.

Por eso, esperar a que molesten no siempre es la mejor opción. En determinados casos, valorar las muelas del juicio de forma preventiva permite evitar complicaciones más complejas en el futuro.

La falta de espacio es uno de los problemas más frecuentes

Las muelas del juicio suelen aparecer entre los 17 y los 25 años, cuando el resto de la dentición ya está completamente desarrollada.

En muchas personas no existe espacio suficiente para que erupcionen correctamente. Esto puede hacer que queden parcialmente retenidas, inclinadas o atrapadas bajo la encía o el hueso.

Cuando esto ocurre, aumentan las posibilidades de inflamación e infección alrededor de la muela del juicio.

Las infecciones no siempre son visibles al principio

Una muela del juicio parcialmente erupcionada puede crear una zona donde se acumulan bacterias y restos de comida con facilidad.

Esto favorece infecciones como la pericoronaritis, una inflamación de la encía que puede provocar dolor, hinchazón, dificultad para abrir la boca o molestias al tragar.

En algunos casos, el problema avanza de forma silenciosa antes de dar síntomas evidentes.

Las muelas del juicio también pueden afectar al diente vecino

Cuando la muela del juicio crece inclinada hacia el segundo molar, puede generar presión constante sobre el diente adyacente.

Esto aumenta el riesgo de caries ocultas, desgaste o incluso pérdida de soporte óseo en una zona que muchas veces resulta difícil de limpiar correctamente.

Por eso, no solo se valora el estado de la muela del juicio, sino también cómo puede afectar al resto de la boca.

No todas las muelas del juicio necesitan extracción

La extracción no es necesaria en todos los casos.

Cuando las muelas del juicio tienen espacio suficiente, están bien posicionadas y permiten una higiene adecuada, pueden mantenerse sin problema.

La clave está en realizar un diagnóstico preciso mediante exploración clínica y pruebas radiográficas para valorar el riesgo real de complicaciones futuras.

Adelantarse al problema puede evitar tratamientos más complejos

En algunos pacientes, actuar antes de que aparezcan síntomas permite evitar infecciones repetidas, daño en otros dientes o cirugías más complejas en el futuro.

Tomar esta decisión requiere valorar múltiples factores: posición de la muela, edad, anatomía y estado general de la salud oral.

En Carrero & Tezza realizamos un estudio individualizado de las muelas del juicio para determinar cuándo es recomendable controlarlas, mantenerlas o plantear su extracción de forma preventiva.