La oclusión dental es la forma en que encajan tus dientes al morder. Si no es equilibrada, puede provocar desgaste y molestias. Revisarla es clave para mantener una sonrisa sana.

El desgaste dental no siempre está relacionado con la edad o los hábitos. Alteraciones de la mordida, bruxismo o factores funcionales pueden acelerar la pérdida de esmalte sin que lo notes.
La sobremordida y la mordida invertida son alteraciones de la mordida que pueden provocar desgaste dental y problemas funcionales si no se tratan a tiempo. Detectarlas y valorarlas es clave para mantener una sonrisa sana y equilibrada.
Algunos alimentos y bebidas pueden debilitar el esmalte dental y provocar sensibilidad o desgaste con el tiempo. Conocerlos y adoptar hábitos adecuados es clave para proteger tus dientes.
Durante la noche pueden aparecer hábitos como el bruxismo, la respiración bucal o la sequedad oral que afectan a dientes, encías y mandíbula. Detectarlos a tiempo ayuda a prevenir desgaste y molestias.

Masticar siempre por el mismo lado puede provocar desgaste dental desigual, molestias mandibulares y alteraciones en la mordida. Detectar este hábito a tiempo ayuda a prevenir problemas funcionales a largo plazo.